viernes, 30 de septiembre de 2011

Aleluyas de Zapopan

No me duele, compañero 
armar un verso rimado 
para cantar el portento 
de este sonado milagro, 
que ya decía mi abuelo, 
que de amores sabía un rato, 
que el amor es siempre ciego 
y arregla el desaguisado 
 de la que no fríe un huevo 
pero caza al Arguiñano.



Mi hija Dora cocinaba horrible y casi siempre quemaba la comida y yo tenía miedo de que no consiguiera marido y le pedí ayuda a San Pascual y el santo, en su infinita sabiduría, sabiendo que mi hija es un caso perdido, hizo que se casara con un cocinero y para él es la mujer ideal porque no se mete en su cocina como las otras y además siempre le elogia todos sus platillos.  Doy infinitas gracias a san Pascual, patrono de los cocineros.


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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Educando a Tarzán (10)

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A Chita le irritaba la ingenua credulidad de Tarzán, continuamente inclinado a descubrir maravillas a su alrededor.


Por eso, cuando el torpe mono pelón venía diciendo que alguien era enormemente inteligente, que lo sabía de primera mano, Chita contestaba con un cierto tono entre irónico y despectivo:


- "De primera mano ¿Eh?.  Quieres decir que te lo ha dicho él mismo ¿No es así?".

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sábado, 24 de septiembre de 2011

¿El Filandón? muy bien, gracias.

Foto de Juanluisgx

Bueno, pues, con todo el miedo que tenía (no deja de ser comprometido hacer un filandón en un parque y a mediodía), gracias a los amigos que asististeis por puro afecto, resultó muy bien.  Con lo cual se advierte que el verdadero éxito fue vuestro.
Muchas gracias a todos

Adjunto el enlace al "reportaje gráfico" que hizo de ello el Maestro y amigo Juan Luis (siempre atento y cariñoso).  Gracias Juan Luis
Ver http://www.flickr.com//photos/scharwenka/sets/72157627617347711/show/
 En su blog puedes ver también las grabaciones que ha hecho de las rabeladas de Miguel Ángel

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lunes, 19 de septiembre de 2011

Filandón Vermouth



El sábado 24 de setiembre, en el Jardín del Cid, dentro de las actividades del "Jardín de las Artes" y organizado por la Asociación "León Gótico" haremos un filandón (de 13:15 a 14:30) en el que intervendremos:
Fulgencio Férnández
Alberto Flecha
Paco Flecha
 y el "arrabelero" (o sea, que toca el Rabel) Miguel Angel García.

Como veis, es una cosa totalmente enloquecida e inusual hacer un filandón a mediodía y en un parque.  Tenemos miedo de estar inventando el "Filandón vermouth".  Lo cierto es que sólo se trata de colaborar desinteresadamente con todo aquel que cuenta con "los de siempre".  Esperamos que salga bien y que dios reparta suerte.

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sábado, 17 de septiembre de 2011

Educando a Tarzán (9)

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Con permiso de Favelis.



Tarzán se extrañaba, sin poderlo evitar, cada vez que veía a Chita contemplando en silencio viñetas de humor, a veces pensativa, a veces furiosa, a veces (sólo a veces) riendo y alguna otra como con la expresión dolorida del que quiere llorar.


- Mira, Tarzán, hijo, el que confunde el humor con la risa es que no tiene el más mínimo sentido del humor.


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sábado, 10 de septiembre de 2011

Educando a Tarzán (8)





Chita, orgullosa de su oficio, conservaba las recias maneras, actitudes y creencias de los maestros de otros tiempos y hacía suyos los éxitos y fracasos de "sus chicos", de aquellos con los que se sentía unida por el cordón umbilical de la ardua y gozosa labor de la educación en los valores tradicionales que habían mantenido, durante siglos, unida y en orden a la manada.


Pero, entre todos los alumnos que habían pasado por sus manos, sentía una especial predilección por Tarzán, aquel mono deforme y pelón, torpe e indefenso para sobrevivir en este mundo bravío de la Jungla.


Y le dolía en el alma contemplar como Tarzán, por caer bien a la manada y hacerse el gracioso en los ratos del recíproco espulgado, alardeaba y hacía gala de los propios fracasos y torpezas en las tareas cotidianas.


Cuando le pareció que aquello resultaba ya excesivo, llevó a Tarzán a un lugar algo apartado y, maternal, le advirtió, como dolida:


"Mira, Tarzán, hijo: reconocer en público que eres idiota sólo sirve para que los demás se den cuenta y te traten como tal.
Ya lo sabes".
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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Aleluyas de Zapopan

En la cosa de las fondas
la competencia es muy dura 
porque aunque cocines bien 
la clientela no duda 
en cambiar de comedor 
si mola más que la tuya. 
Pero si interviene el santo 
para repararte el daño 
no olvides, Paca querida, 
que tú ves como milagro 
lo que el vecino, arruinado, 
considera un descalabro.


La fonda de doña Paca tenía mucha clientela hasta que apareció un nuevo comedor ahí junto y ya nadie iba a comer con ella, porque en el nuevo local tenían rocola y el refresco era gratis con la comida corrida,  Ella, desesperada, se encomendó a san Francisco y sucedió ante sus ojos un maravilloso portento: vio como del bote de la basura salió una larguísima hilera de cucarachas gordas y se enfilaban todas derechito a la fonda nueva.  Ahora la gente prefiere otra vez la comida de doña de doña Paca.  Ella da gracias al santo patrono.


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sábado, 3 de septiembre de 2011

Educando a Tarzán (7)


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NORMAS


Desde que había llegado el hombre blanco a la selva todo se había llenado de normas: prohibido pasar, prohibido bañarse, prohibido pescar, prohibido cazar, prohibido dar de comer a los animales, prohibido fumar y hacer hogueras.  Casi todo, si ibas a ver, estaba prohibido.


Chita añoraba los tiempos aquellos de absoluta libertad y se daba cuenta de que, con tanta norma, cada vez se hacía más estrecha la franja de la normalidad.


-No sé, Tarzán, si estamos ganando algo con el cambio.  Pero ahora me doy cuenta: cuando no había normas, al menos, no había anormales.


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jueves, 1 de septiembre de 2011

Aleluyas de Zapopan


Si tu marido se empeña
 en disfrazarse (pobrecito)
 a la hora de cumplir,
 no le quites el capricho
 que no hay muchos supermanes
 en la oferta de maridos;
 pero si va a más la cosa
 y le ves enloquecido
 trepando por los tejados
 (mira bien lo que te digo): 
no aproveches la ocasión
 de darle un empujoncito.


Después de tener unas fiebres muy altas, mi esposo enloqueció y se creía superhéroe de tira cómica y quería volar para salvar el mundo.  Yo, con gran temor de que se terminara matando, le recé a San Pedro Mártir, patrono de los locos, y , gracias a él, mi esposo recuperó la razón y ya no tengo que perseguirlo por las azoteas para impedirle volar, aunque, por las noches, cuando se pone cariñoso, le gusta vestirse aún como superhéroe..