sábado, 19 de noviembre de 2011

Aleluyas de Zapopan

Si tu marido un buen día
empieza a cambiar de vida
y recorre las cantinas
con mujeres de la vida,
no hay mejor alternativa
que meterte en la cocina
y cocinar cosas ricas
en vez del menú del día


Mi marido empezó a cambiar para mal y frecuentar cantinas y mujeres de la vida alegre.  Yo, temiendo perderlo, le rezaba a la Virgen para que no anduviera en malos pasos y, por fin, se me ocurrió decirle que si seguía de coscolino ya no le haría de comer y como es muy tragón y yo cocino muy rico me hizo caso y dejó las malas mañas.  Doy gracias a Nuestra Señora de San Juan.

1 comentario:

Fernando dijo...

Lo importante es tener la sarten por el mango