sábado, 24 de abril de 2010

Educando a Tarzán


Versión narrada




Versión escrita

EL FURIOSO TRAJÍN DEL PEREZOSO.

Todo el misterioso encanto de la jungla se hace especialmente intenso en los minutos previos a que estalle la tormenta.

Se para, de repente, el ruidoso gorjeo de los pájaros, el chillido nervioso de los monos, el viento en las copas de los árboles y un bochorno espeso y silencioso avanza reptando como el vaho enredado en el manglar.

Todo cesa de repente. El ir y venir, el revoloteo incesante de mosquitos y de insectos.

Sólo los bichos perezosos parecen despertar de repente y enfrascarse en empresas y trajines como si estuviera por llegar, de improviso, el fin del mundo.

Chita, con gesto de desprecio, observa con desdén el ajetreo:

-"Tarzán, hijo, no te dejes impresionar: el que tiene mucho que hacer es que, todavía, no lo ha hecho".


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2 comentarios:

ARGOS II dijo...

Deliciosa narración.Filosófica y muy profunda reflexión de Chita. Eres un mago de la brevedad en el relato mi querido Francisco.
Felicitaciones,

Kapizán

Francisco Flecha Andrés dijo...

Gracias, Kapi: No es que sea un maestro de la brevedad, es que no me da para más la cabeza.
Saludos