domingo, 23 de noviembre de 2008

Dos textículos

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Con permiso de Favelis
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1.
Aunque pobre, tenía un corazón de oro.  De todos modos esto no fue suficiente aval para que el banco le concediera un crédito personal.


2.

Decía que sabía imitar a los pájaros como nadie lo había hecho.  Pero nadie le creyó.  Por eso, una tarde rompió con todo y salió volando




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10 comentarios:

Anónimo dijo...

No diré en público los motivos, pero sí diré que hoy, leyéndote, me he emocionado.

Gracias

Carlos dijo...

Estimado Pancho, sus textos (iculos) confirman que sin alegría, confianza y determinación es imposible sobrevivir en este planeta.

Saludos.

Francisco Flecha Andrés dijo...

Amigo anónimo. Como los textos son pequeñitos, me imagino que la emoción también habrá sido pequeñita.
Saludos afectuosos

Francisco Flecha Andrés dijo...

Amigo Carlos: con alegría, confianza y determinación también cuesta un poco
Saludos

Quillén dijo...

Geniales!
Me encantó lo del pájaro! Quién pudiera...
Cariños

Francisco Flecha Andrés dijo...

Gracias, Quillen. Salir volando es un privilegio que sólo consiguen algunos.
Saludos

CÉSAR ANTONIO dijo...

Quizá todos llevamos interiormente un pajarillo y un corazón de oro.

Francisco Flecha Andrés dijo...

Seguramente tienes razón.
Saludos

Borja Echeverría Echeverría dijo...

En pocas palabras: me encantan los microrrelatos.

Francisco Flecha Andrés dijo...

Gracias Borja; pero ya me parece, incluso, largo el comentario.
Saludos