domingo, 19 de marzo de 2017

El Jardín de las Delicias


"Cuando yo regresé de visitar a mi mamá me encontré en mi dormitorio a unos marcianos que se habían emborrachado con la limonada y estaban bien dormidos.  Cuando yo grité por el susto ellos se despertaron y salieron por la ventana y se fueron en su nave, pero también se llevaron todos los limones de los árboles.  Doy gracias a la Virgen porque los marcianos no me hicieron nada".

Que lo sepas, compañero,
y todos los de la NASA:
por mucho que andéis mirando,
en Marte no hay vida humana,
pero sí muchos limones,
pues es cosa demostrada
que los marcianos se ponen
cieguitos de limonada.

(Mucho nos da que pensar
que, puestos en la balanza,
se lleven a los limones
y dejen a la paisana)