domingo, 3 de abril de 2011

La dieta


Cae la tarde de un otoño lento y frutal en Paraiso.


Eva tiene un antojo irresistible.


Pero resiste, como siempre, porque sabe que las manzanas le sientan como un tiro.


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5 comentarios:

Irma dijo...

Que mala leche! jajaaja "tienes".

Adrián J. Messina dijo...

Que siga resistiendo y pruebe con otras frutas.

Saludos.

Francisco Flecha dijo...

Hablamos de manzanas, Irma; no de leche. Saludos
Adrián, que yo sepa, así lo hizo. Saludos

Luis Ángel Díez Lazo dijo...

No se puede decir más en menos líneas.
Solo que nosotros, los varones, seguimos dispuestos a comernos sus manzanas.
Un saludo.

Francisco Flecha dijo...

La nuestra, sewguramente, Luis Ángel, es una dieta de otro estilo.
Saludos