domingo, 4 de julio de 2010

Novenario de Prodigios. Día 2º: Fausto resucitó y su madre no pasmó.

.


"Fausto Ceballos se murió el 23 de Julio de 1961 y su esposa le pedía a la Virgencita de Zapopan que se lo devolviera y que no se lo llevara y en el velorio de repente Fausto se resucitó y agradese a la Virgen que no lo enterraran vivo y su esposa da gracias de tenerlo de nuevo y de que su suegra no se muriera del susto".

.

5 comentarios:

almalaire dijo...

Quien sabe si sería del susto o del disgusto...otros no tuvieron tanta suerte como el del chiste aquel que camino del cementerio metido en la caja, gritaba que estaba vivo y la mujer le reñía a voces, si, vivo, vivo, calla la boca, coño, vas a saber tú más que el médico...

Un abrazo, Francisco.

Alberto Flecha dijo...

Curiosa la serie de exvotos que no estás ofreciendo, Francisco. ¿Se puede preguntar de dónde los has sacado?
En este, en concreto, me llama la atención que es un hecho prodigiosísimo: es tan difícil de creer ese agradecimiento por la salud de la suegra...

Saludos

Francisco Flecha Andrés dijo...

Almalaire: la mujer que cuentas se parece más a las de este reino menguante. La del exvoto es más mejicana.
Saludos

Francisco Flecha Andrés dijo...

Almalaire: la mujer que cuentas se parece más a las de este reino menguante. La del exvoto es más mejicana.
Saludos

Francisco Flecha Andrés dijo...

Amigo Alberto: hacía tiempo que quería sacar estos exvotos mejicano y no sabía cómo. Asi que, para este tiempo que voy a andar de aquí para allá he programado este novenario que ha tengo "colgado en diferido" y que irá apareciendo puntualmente cada domingo (Esto explica que tarde en responder a los comentarios).
He escogido los que me parecen más graciosos, por alguna razón. Los he pillado todos en el divino Google. Pinchando "exvotos mexicanos" pueden encontrarse colecciones maravillosos.
Como se puede ver, en este reino en que todo está en la red (al contrario de lo que ocurre en el periodismo) las fuentes deben declararse siempre, aunque siempre es muy difícil saber cuál es la fuente original. Lo que hace que esta nueva cultura cibernética se parezca tanto a la cultura tradicional en la que lo importante no era quien había escrito las coplas, sino quien las cantaba.
Un saludo