domingo, 21 de febrero de 2010

La cabiria

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Tenía anchas las caderas, las carnes abundantes y olorosas de matrona, un quimono azul celeste, cuarenta años de oficio, un discreto saloncito en el barrio del Mercado y una clientela reducida, pero fija, que le permitía llegar a fin de mes.

Todo esto y un sentimiento maternal con el que animaba a primerizos:
-¡Dale,dale, cara guapa, dale, que me estrenas!


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10 comentarios:

Moncho dijo...

Me acertaste con la imagen, desde que las mujeres que pasan de la talla 36 están ingresadas en corporaciones de estética las calles han perdido mucho colorido. Cuanto daño ha hecho el desuso de la nata del hervidor.

Un saludo.

Minipunk dijo...

No consigo imainarme como sería la vida por aquel entonces, pero debió de ser dura y dificil.

Francisco Flecha Andrés dijo...

Claro, Moncho. Cuando el catecismo decía que los enemigos del alma son tres: el demonio, el mundo y LA CARNE, por algo sería.
Dicho por expertos
Un saludo

Francisco Flecha Andrés dijo...

amigo minipunk. Efectivamente, la vida era dura y dificil. Sobre todo para los pobres, las putas y la feligresía. A otros no les iba tan mal. Yaves, como siempre, por otra parte.
Saludos

Juan José dijo...

Te remito dirección www.centrodellibroleon.com donde se ha editado la noticia siguiente La Concejalía de Cultura crea "cantera" de escritores y escritoras en los centros de Educación Secundaria. Hemos tomado buena nota de tu buen consejo de hace tiempo. Muchas gracias Paco

Juanjo

ARGOS II dijo...

Viajé al pasado y reviví las aventuras juveniles con las iniciadoras sexuales de los mozalbetes. Esas putas maternales, incomparables, sabias, tiernas y sensibles que se han venido acabando con el tiempo, sencillamente porque hoy los jovenes se entrenan con la tele y entre ellos.
Estupendas pinceladas literarias.
Un abrazo,
Kapizán

Francisco Flecha Andrés dijo...

Gracias a ti, Juanjo. Tu labor, tranquila y callada en "centro del libro de León" está muy bien planteado y es digno de todo elogio.
Enhorabuena y un fuerte abrazo

Francisco Flecha Andrés dijo...

Amigo Kapi. Ciertamente ya ni se llaman Cabiria, que eran nombres de películas italianas.
Un abrazo

Suel dijo...

¿Habría algún inocente que se creyera eso del estreno?

Francisco Flecha Andrés dijo...

Amiga Suel: No sabría decirte, porque yo nunca me conté entre esa clientela "escasa pero fija", pero cunado uno es primerizo, metido en estas lides, se cree incluso que el mundo se está estrenando en ese momento
Un saludo