martes, 3 de enero de 2017

Hortus Sanitatis



Las dudas de Frei Martín.


Abierto a todos los saberes, como era Frei Martín Sarmiento, dedicó muchas horas de aquellos sus años en Eslonza al estudio y observación de las virtudes curativas de las plantas.

Pero su espíritu ilustrado le inclinaba a pensar ( y así lo discutió en su día con Feijoo) que los males que parecían curar las plantas (pupas, calenturas, apostemas, almorranas, liendres o sofocos de la matriz) tenían que ver mucho más con la miseria que con los vientos airados de estas altas parameras.

Y, convencido de tal cosa, cambió las cocciones del Marrubio, la Celodonia, la Centaura o la Verbena por jugosos caldos de gallina y medio palmo de torrezno, aún a riesgo de desoír las enseñanzas de maestros venerables.


.