sábado, 3 de noviembre de 2012

Cartilla de Urbanidad



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Estaba orgulloso de su educación cosmopolita y refinada, recibida en los tiempos de su infancia en aquel internado de Chamartín de la Rosa, poblado a las afueras de Madrid, un poco más allá de las casas aisladas y las campas de Tetuán de las Victorias, saliendo por Cuatro Caminos y Bravo Murillo, más allá de la Plaza de Catilla, al lado mismo de aquellas explanadas en las que, al parecer, querían construir una estación para los trenes del Norte.

Allí, en las campas despobladas de Tetuán de las Victorias (que seguramente habían sido eras en un pasado cercano), recibió las primeras lecciones de buena crianza de la mano de feriantes que instalaban caballitos y pulperías en barracas con letreros con letra temblorosa y clara intención educativa:



"Por higiene y por moral, pagar al ser servidos y no orinar detrás de la barraca".







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1 comentario:

Jesús Máiz dijo...

Me recuerda los carteles de esmalte blanco con letras negras en las salas de espera de las estaciones de ferrocarril españolas (años 50 del siglo XX): Se prohíbe la blasfemia y la palabra soez (que el Perich transmutó, en una viñeta, en "psoe").