martes, 8 de junio de 2010

La insignificante historia de un tal Alonso Quijano

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Con permiso de Favelis

Resulta ya totalmente esclarecido, al parecer, según los últimos estudios eruditos de Fray Avelino Pérez de Villapadierna, Benedictino de la Abadía del Valle de los Caídos y especialista en casi todo, que lo que Miguel de Cervantes (conocido en Alcalá como "el manquín") encontró, no fueron los papeles del moro Cide Hamete, sino el expediente que su sobrina y el ama (por quedarse con la herencia) mandaron redactar al cura y al bachiler para que ingresaran por loco a un tal Alonso de Quijada, su tío y señor, en la Casa de Misericordía que, para enfermos de la Tisis, huérfanos y locos, existía en la apartada población de Ciempozuelos y en el que se presentaba, como argumento probatorio del trastorno, que el referido Don Alonso gustaba de salir, armado o en camisa, por los campos de Criptana, atacando a molinos y rebaños, aquejado de subitánea calentura y desvaríos y maliciado, tal vez, por su vecino, Sancho Panza, "que tal baila".

En fin, miserias pueblerinas por cuestiones de una herencia. Cosa ya más que explotada, pero que, bien aprovechada, daría materia para un microrrelato que, en alguna ocasión, podría sacar al autor de un compromiso.

Pero entonces, como ahora, nadie publicaba veinte líneas. Así que, como dice Favelis, la necesidad de alargar la cosa por ir cobrando y el interés del editor por fijar la clientela, hicieron que la historia llegara a 126 entregas, como si esa fuera la intención primera.


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3 comentarios:

Alberto Flecha dijo...

Claro, Francisco, pero es que eso de ser manco en aquellos tiempos era fastidiado. Ahora, con las pensiones de invalidez, la PAC y los Fondos Miner está mucho más fácil eso de escribir microrrelatos tranquilamente a la hora de la siesta.

Aunque no sé, igual con la crisis volvemos a las novelas por entregas y hasta los romances de cordel.

Y lo que nos quedará por ver...

Un saludo.

Francisco Flecha Andrés dijo...

Y si además eres funcionario, por las cosas de la rebaja del sueldo con motivo de la crisis, los microrrelatos te salen, incluso, un 5% más cortos.

Saludos, tocayo

Irma dijo...

jajaja vaya dos patas para un banco... (que dijo alguien)

Y seguiremos con esas novelas de la picaresca española (tan refladas en nuestro día a día)

No hemos evolucionado tanto como creíamos y creo que cada vez vamos más para atras.

Saludos Irma.-