domingo, 24 de febrero de 2008

Educando a Tarzán (11)

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boomp3.com

Habían pasado ya diez días de un llover continuo y torrencial sobre la selva. Días y días de una lluvia feroz y primitiva. Del ambiente fresco y perfumado de la primera llovizna se había pasado a la pesada sensación de la penumbra permanente y el martilleo constante del agua sobre las hojas.

Tal vez todo ello, o la obligada inactividad en el refugio, habían provocado en Tarzán un estado de febril melancolía que le empujaba a escribir larguísimos y lánguidos poemas de penas y de ausencias, excesivos en la forma y escasos en el fondo.

Chita leía, indulgente, los poemas del pupilo y, escogiendo las palabras para no herir sus sentimientos, aunque sin renunciar, al mismo tempo, a la tarea educativa que se había impuesto, le advirtió, doctrinal y cariñosa:

- Convéncete, Tarzán, hijo: en la literatura, como en el sexo, el exceso y el tamaño no mejoran, necesariamente, el resultado.

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10 comentarios:

Epidemor dijo...

jajaja, un consejo como para no olvidarse

Lucía Bubok dijo...

¡Qué sabia verdad!
Las novelas largas tienen que estar muy bien desarrolladas, para no hacer perder al lector el interés por seguir leyendo. Y no todo el mundo lo consigue.
Gracias de nuevo por esta entrada.
Un saludo.

panchoflecha dijo...

Gracias, Epidemor y Lucía, por la visita y los comentarios.
Saludos

Anónimo dijo...

Estimado D. Francisco: Sigo con atención sus relatos que me sirven para que el paso del tiempo sea mas llevadero, pero su serie "Educando a Tarzan" me está empezando a preocupar; me explico: Considera Vd. válida la teoria de la evolución o prefiere el creacionismo?
Salud y no se incomode

panchoflecha dijo...

Querido anónimo:
Me alegro que me hagas esa pregunta que, a todas luces, nace de un espíritu inquieto y una conciencia atormentada.
Yo mismo me la he planteado con mucha frecuencia y, sin acertar a contestarla, he recurrido al magisterio de la prudente Chita que, como habrás podido comprobar, tiene una sensatez muy ponderada.
Me respondió, sin dudarlo: "¡Qué estupidez, muchacho, la cosa esa de la evolución! ¿Qué os ha dado pie a pensar que los monos hayamos caído tan bajos?".

Ahora bien, en honor a la verdad, debo decir que, tal vez, su opinión esté un poco sesgada, por que Chita, religiosa como es y descendiente de una familia conservadora, sigue rezando cada noche, con toda devoción, al Gran Mono Celestial.

Ernest dijo...

bueno, a mí siempre los libros más gordos son los que me dan más pereza...

saludos y jazz

FER dijo...

Me encanta esta serie... Muy grande.

Y no puedo estar más de acuerdo. En literatura se cumple muy a menudo la consigna de "lo bueno, si breve..."

Un abrazo

panchoflecha dijo...

Muchas gracias, Fer, por la visita y el comentario.
Saludos

Fdo. R. Baños dijo...

Hola: Lo felicito, ampliamente, por un blog tan interesante y reflexivo como éste. Comparto con el resto de sus comentaristas la opinión que le expresan. El artículo "Educando a Tarzan(11)" me pareció muy ilustrativo, pero el diálogo que se derivó de éste también llamó mucho mi atención, tanto que me permití, esperando no haya inconveniente de su parte (o del comentarista anónimo), reproducir parte del mismo en una sección de mi blog en la que publico, semana tras semana, frases o fragmentos que tienen la intención de producir en los lectores interesados alguna clase de reflexión. Lo anterior, así como las ligas que hago a su blog, es mi forma de reconocer y agradecer su trabajo en la red. Muchas felicidades y saludos cordiales desde México.

panchoflecha dijo...

Amigo Fdo. R. Baños: te agradezco la visita, el comentario y la inclusión en tu blog (que he visitado y me ha gustado. Te seguiré asiduamente).
Un saludo