miércoles, 22 de agosto de 2007

La máscara

Es muy difícil deshacer en un momento toda una vida de huida y fingimiento. Fueron treinta años emboscado tras la máscara de algún otro cuya cara no le correspondía.
Cuando, al fin, quiso volver atrás y liberarse de toda aquella impostura descubrió, con espanto, que allí, en el espejo, sólo quedaba, flotando, su nuca.

1 comentario:

Ricardo Almeida dijo...

Si puedo leer “La máscara” es decir que, ¿arriba de mi nuca está la máscara?